Una ciega le canta a un sordo:
<<
En todo este tiempo lo único que hice fue quererte y aún te quiero con todas mis fuerzas, es difícil sentirse así, no encontrar las respuestas, no saber como actuar para que dejar de lado tanto enojo; en ocasiones siento que una parte de ti me odia y me asusta, me entristece porque yo aprendí a quererte, aprendí no solo a lidiar contigo, también conmigo a la vez. Nunca fue mi intención causarte daño, a diferencia tuya siempre puedo escucharte, pero tú no me das chance de demostrar lo que siento porque me atacas por todo, pareciera que la vida me pone un obstáculo y tú pones otro, jugando al ping pong sobre cuantos logro resistir.
Lo que no sabes es que lo único que quiero es poder disfrutar de ese cariño que profesas en ciertas ocasiones, tu amistad como cuando vamos por unas birras y nos prendemos unos cigarrillos, tu compañía tan cálida, tus mimos y cuidados, yo quiero todo de ti, pero tus reclamos arrancan cualquier cosa bella que puedo llegar a sentir por ti.
Yo quería amarte y quería que te des cuenta que esa era mi intención para dejar cualquier duda que te ronde de lado, pero me siento amarrada de manos y pies con cada pelea en la que te vas alejando poco a poco de mi, cada discusión que solo abre una brecha entre nosotros.
Quizás no te he dicho las cosas a tiempo, pero la paciencia nunca fue tu virtud y como buen desesperado concluyes y sobre piensas, nunca logro decírtelas antes de que asumas lo que más te acomoda. Innumerables veces he dicho cosas por la rabia y la impotencia que me da que increpes sucesos que solo ocurren en la mente de una persona insegura, siento que cada discusión es un ring de pelea en el que quieres arrinconarme sin darme opción a defenderme. Ganas por knock out cuando decido que comunicarte algo es en vano. Una vez que preconcibes nadie puede arrancarte la sola idea.
Estuve muy enamorada de ti, de todo lo que eras, de tu locura que me vuelve como loca a mi también, de tu histeria por las noches, de tu somnolencia por las mañanas, de tu impaciencia, de tu distracción, de tu forma de fumar, enamorada de tus 5 minutos de tardanza, de tu cabello lacio, de esos años de más, de esa mirada que me dice "Bésame", de tus manos que me tocaban suavemente, por eso cada vez que sentía que querías irte batallaba y mucho por no perder eso que estábamos construyendo, y a diario luchaba contigo para que te dejes amar.
Estoy segura que alguien como tú no encontraré y me alegro de perderte porque nunca entendiste mis locuras, mis lágrimas, mis tristezas, mis cambios de ánimo, nunca pusiste atención a mis miradas, mis sonrisas, no pudiste descifrar mis gestos o leer mis movimientos antes de que los ejecute, sabías de mi lo que yo quería enseñarte, y sabes? Me gusta que no lo lograste, supiste como convertir todo en escala de grises, no lograste entender que nunca quería estar sola y siempre desaparecías.
"Dejaste este amor a su suerte porque nunca fue amor"
>>
0 comentarios:
Publicar un comentario